Perdí la práctica pero no el descaro.
Perdí un nombre pero me instalé en el apellido.
Perdí el !Mío! pero ninguna posesión.
Perdí el destino pero no la vida.
Perdí el cabello pero no el disfraz.
Perdí mudanzas pero gané estabilidad.
Perdí un enamorado pero gané un esposo.
Perdí prácticas pero no el descanso.